jueves, 24 de julio de 2014

LA ACCIÓN DIRECTIVA Y EL ENTORNO INSTITUCIONAL

 4.- LA ACCIÓN DIRECTIVA Y EL ENTORNO INSTITUCIONAL
Las escuelas son organizaciones que están constituidas por cinco componentes fundamentales:
• Objetivos.
• Recursos.
• Estructura.
• Tecnología.
• Cultura institucional.
Cada una está inmersa en un medio físico, cultural y sociocomunitario idiosincrásico. Se está hablando del entorno, del contexto, de, si se quiere, un sexto componente que, como veíamos en el segundo capítulo, repercute en los cinco anteriores e interacciona con ellos.
                                            ENTORNO
Objetivos                             Recursos                                                 Tecnología
Estructura                           Cultura                                                      institucional
El hecho de que la escuela esté ubicada en una zona rural o urbana, o que los organismos públicos municipales apoyen o no a la institución ¿no son factores de contexto de gran influencia?
Las organizaciones, como ya se sabe, deben estar atentas a las evoluciones de su entorno y ser sensibles a sus necesidades. De hecho, una manera de evaluarlas consiste en comprobar hasta qué punto dan respuesta adecuada a las demandas que les formula su contexto inmediato.
Estas evidencias indican con claridad que, para que la organización y el funcionamiento de las escuelas sean más pertinentes, los docentes y directores que trabajan en ellas deberían conocer adecuadamente el medio en el que están insertas y ser capaces de establecer relaciones con él, con un propósito de apertura y de colaboración.
La escuela es un sistema abierto, permeable y dependiente, que desarrolla y cumple sus funciones, condicionado por la interacción de los elementos internos y los del entorno.
4.1 CONOCER, SER CONOCIDOS E INTEGRARSE EN EL MEDIO
4.1.1. ¿Qué es lo que hay que conocer y para qué?
Conocer a los alumnos y a los padres y madres de éstos constituye un propósito ineludible, si se desea desarrollar una acción educativa adecuada. Pero además de éstos, existen algunas instituciones, personas, etc. que también es necesario conocer.
 EL CONTEXTO
Resulta una práctica conveniente promover actuaciones para conocer el contexto en el que la escuela está inmersa.
Ese conocimiento ayudará a elaborar propuestas educativas más pertinentes y satisfactorias.
¿QUÉ SERÍA CONVENIENTE CONOCER?        ¿CON QUÉ FINALIDAD?
EL MEDIO FÍSICO DE LA ESCUELA
       Aprovechamiento didáctico con relación al currículum.
       Desarrollo de programas de orientación profesional.
       Obtención de recursos.
       Realización de actividades extraescolares.
       Etcétera.
INSTITUCIONES Y ORGANISMOS LOCALES PÚBLICOS (ALCALDÍAS, SERVICIOS REGIONALES, CENTROS DE MAESTROS, CENTROS DE SALUD, CULTURA, ETCÉTERA).
 Colaboración interinstitucional.
 Obtención de recursos.                                                                              
 Prestación y recepción de servicios.
 Capacitación y actualización de docentes.
 Etcétera.
GRUPOS DE ASISTENCIA SOCIAL Y COMUNITARIA (CULTURALES, DEPORTIVOS, ETCÉTERA).
       Participación en programas conjuntos.
       Compartir recursos.
       Prestación de servicios.
       Realización de actividades extraescolares.
       Etcétera.     
INSTITUCIONES COMERCIALES, INDUSTRIALES Y EMPRESARIALES. PRODUCCIONES AGRÍCOLAS Y GANADERAS.
       Establecimiento de acuerdos y convenios.
       Desarrollo de visitas y de prácticas para alumnos y docentes.  
       Apoyo a programas de orientación profesional.
       Etcétera.
OTRAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS Y ESCOLARES.        
       Favorecer la transición de alumnos de un establecimiento escolar a otro.
       Compartir recursos.
       Intercambiar experiencias.
       Establecer redes de colaboración.
       Etcétera.
Las escuelas que han desarrollado procesos gestores avanzados, además de interaccionar adecuadamente con su entorno, suelen documentar las informaciones de ese entorno que les resultan útiles, con el fin de organizar y desarrollar mejor su tarea educativa.
 Así, elaboran inventarios o directorios, a la manera de guías ordenadas en las que se suelen relacionar personas e instituciones y entidades.
PERSONAS
En el directorio correspondiente indican y detallan diversos datos de ellas: profesión, cargo, dirección postal y electrónica, teléfono, ámbito en el que puede colaborar con la escuela (sanitario, artístico, deportivo, administrativo, artesanal, etcétera), su disponibilidad para colaborar con la escuela, etcétera.
INSTITUCIONES Y ENTIDADES
Con las que conviene mantener relaciones de colaboración. Suelen ser:
• Educativas (otras escuelas, centros de maestros, instituciones formadoras de docentes, etcétera
• Culturales (museos, entidades artísticas, deportivas, etcétera).
• De carácter participativo y de promoción de la acción social (consejos de participación social, asociaciones de padres y madres de familia, etcétera).
• Sanitarias (centros de salud, hospitales, Cruz Roja, etcétera).
• Industriales, comerciales y de servicios (postales, informáticos, proveedores de material escolar, etcétera).
• De la Administración Educativa (direcciones, departamentos, servicios regionales, etcétera).
• De otras áreas de la Administración Pública (alcaldías, diputaciones, etcétera).
• Asociaciones profesionales (colegios profesionales, sindicatos, etcétera).
CAPACIDADES HUMANAS
       Educativas
       Asociaciones profesionales       
       Promotoras de la acción social
       Administración Pública    
       Culturales
       Administración Educativa
       Sanitarias
       Servicios
4.1.2. LA ESCUELA DEBE SER CONOCIDA POR LA COMUNIDAD
Conocer el medio es el primer requisito para adaptarse a él o para intentar transformarlo, desde planteamientos más críticos e innovadores, con el fin de que sirva para ayudar a una acción educativa más justa.
Pero, además del esfuerzo por conocer el medio que rodea a la institución, otro  propósito debe ser tomado también en cuenta: que la comunidad conozca adecuadamente y de manera fiel a la escuela.
 FICHA DE INSTITUCIONES 
       Empresas
       Nombre de la institución
       Sector laboral
       Dirección postal
       Teléfono
       Fax
       E-mail
       Persona/s de contacto
       Época idónea
       Para el contacto
       Para la visita
       Posibilidades didácticas
       Otras informaciones
EJEMPLO DE FICHA DE INSTITUCIONES.
Las razones son diversas y de gran importancia:
En primer lugar, es evidente que en algunos establecimientos escolares, especialmente los públicos, no ha sido frecuente la preocupación por darse a conocer y por proyectar una imagen externa que sugiriese confianza y solvencia. Tradicionalmente, ha habido mucho interés por trabajar honestamente, por hacer las cosas bien dentro de la escuela, pero no tanto por saber explicar lo que se hace allí dentro a los demás, a quienes no ven a los docentes y directivos cuando trabajan: a los padres y madres de los alumnos, a la comunidad local o a los propios servicios de la Administración Educativa. Por diversas razones, aquel propósito no se ha valorado suficientemente o no se ha considerado necesario.
       Por otra parte, las autoridades educativas, desde sus instancias departamentales regionales y centrales, no dan a conocer suficientemente las prestaciones de sus escuelas públicas, o al menos, no siempre suelen promocionarlas ni potenciarlas adecuadamente, enfatizando en sus bondades. 
PARECE, PUES, FUNDAMENTAL QUE SEAN LAS PROPIAS ESCUELAS QUIENES SE PREOCUPEN POR DARSE A CONOCER, BÁSICAMENTE POR TRES MOTIVOS:
       Para eliminar aquellos prejuicios y estereotipos. Ese logro posibilitará un análisis más preciso de la institución y del trabajo que se desarrolla en ella y facilitará que sea evaluada socialmente con mayor rigor y justicia.
       Para satisfacer el derecho que tienen los ciudadanos a conocer cómo funciona un servicio público como es la educación, de la misma manera que tienen derecho a conocer cómo funcionan los hospitales o los servicios públicos de transporte de viajeros. Dar a conocer la realidad de una institución con la finalidad de mejorarla es también, al fin y al cabo, un ejercicio político.
       Para ganar la confianza de los miembros de la comunidad escolar (y también para aumentarla en los mismos directivos y en los docentes, en tanto que miembros de esa comunidad) y de la comunidad social.
Este tercer motivo se justificaría también en un marco social en el que estuviesen muy presentes algunas de estas circunstancias: preocupación de las escuelas por baja matrícula; escasez de recursos financieros en la institución; o cuando las familias del entorno de la escuela tuviesen la tendencia de no confiarle la educación de sus hijos porque eligen a otro centro.
LA ESCUELA DEBE DARSE A CONOCER POR:
       Para eliminar prejuicios y estereotipos
       Por el derecho de los usuarios a conocer el funcionamiento
       Para aumentar la confianza en la institución escolar y la social
Esta última razón, ganar la confianza de los miembros de la institución escolar, sería la más pragmática de todas las que se están comentando y, evidentemente, no la única ni la más importante, aunque las políticas educativas que promueven determinadas formas de gestión en algunos países podrían elevarla a la categoría de justificación máxima.
CÓMO DAR A CONOCER LA ESCUELA
Un equipo directivo innovador que fundamenta su acción en la gestión participativa puede encontrar múltiples oportunidades para dar a conocer la escuela, proponiendo iniciativas interesantes y útiles e involucrando en ellas, además, al alumnado y a sus familias.
Llevar a cabo una estrategia que tenga como propósito darse a conocer a la comunidad escolar y a la comunidad social, con el fin de ayudar a que unos y otros comprendan mejor la labor educativa, supondría desarrollar actuaciones relacionadas con:
 Conocerse más y mejor. Es decir, diagnosticar y analizar para saber qué imagen tiene de sí misma la institución educativa y, también, qué imagen tienen de ella los demás (los padres y madres, en otras escuelas, la comunidad social, las autoridades educativas, etcétera).
 Conservar lo que se tiene, si es bueno y aceptado (prácticas educativas satisfactorias, aspectos de nuestra cultura institucional, logros, etcétera).
 Ofrecer servicios educativos que tengan un valor superior al de simplemente escolarizar a los estudiantes (una adecuada acción tutorial, una organización que fomenta la participación de las familias, un proyecto educativo innovador, etcétera).
  Reforzar o cambiar la imagen de la escuela, en su caso.
4.2 ESTABLECER RELACIONES DE COLABORACIÓN INTERINSTITUCIONAL
La colaboración entre escuelas y también con otras instituciones culturales y sociales, puede ser una respuesta eficaz y satisfactoria para ayudar a mejorar las respuestas educativas que pide el medio y a gestionar mejor la complejidad que implican sus requerimientos.
Colaborar consiste en trabajar conjuntamente con otro u otros, con el propósito compartido de alcanzar un mismo fin. La acción de colaborar puede desarrollarse entre colectivos distintos: profesores, alumnos, padres y madres; entre servicios: los servicios administrativos y los de asistencia técnica de apoyo a las escuelas...; entre centros educativos, etcétera.
En el caso que aquí se plantea, la colaboración entre escuelas es un modo de trabajar de dos o más instituciones escolares, compartiendo recursos, para alcanzar unos propósitos específicos comunes durante un período de tiempo determinado, que tiene como características y requisitos principales los siguientes:
       Es voluntario.
       Está establecido en términos de colaboración, entre iguales, no existe predominio por parte de uno de los agentes.
       Está abierto a la participación de todos los colectivos de la comunidad educativa.
       Se basa en la lealtad y en la confianza recíprocas.
 Implica, por tanto, un determinado planteamiento ideológico inspirado por los valores de equidad, igualdad entre participantes, ausencia de jerarquías y respeto entre otros y también, por la voluntad de transformación y de mejora.
 Supone, a diferencia de la simple cooperación, realizar en común, participativamente y a través de acuerdos: el diseño de lo que se pretende alcanzar o desarrollar, la metodología de trabajo y la discusión y evaluación del proceso y de los resultados.
No resulta nada nuevo constatar que la colaboración entre escuelas es uno de los factores clave relacionados con la mejora. Por otra par te, la colaboración se justifica por una razón bien simple y de sentido común: la acción sinérgica suele ser más efectiva y eficaz que la acción individual o que la simple adición de acciones individuales.
Mediante la colaboración parece más factible mejorar las ayudas pedagógicas que se proporcionan a los estudiantes o, si se prefiere, ofrecer una oferta educativa más completa y una educación más justa. Pero además, el hecho de colaborar ayudará, de manera más específica a:
 Analizar entre varias escuelas problemas que son comunes, con mayores y mejores criterios.
 Contribuir a mejorar la imagen de la escuela pública, en su caso, dignificándola, conseguir un reconocimiento y reforzar una identidad.
 Aumentar el autoconcepto y la autoestima entre profesores y el sentimiento de propiedad y de pertenencia respecto a la escuela.
  Constituir agrupaciones, consorcios, colectivos y grupos, con la clara finalidad de defender los principios de participación, transparencia e innovación y los valores de respeto, equidad, libertad y justicia, propios de una sociedad democrática.
  Ejercer la autocrítica con un afán de mejora y, en su caso, proponer correcciones y soluciones a las situaciones extremas que lesionan los derechos de los estudiantes.
       Encontrar mejores soluciones, con el fin de atraer a más alumnos y a los mejores profesores, cuando sea posible. Aunque tal como se comentó anteriormente éste es un propósito útil pero que estaría bien justificado en determinadas circunstancias.
       Responder a la presión por la competitividad mal entendida, a la que es sometida la institución educativa en ocasiones, con creatividad y mediante planteamientos solidarios.
Seguramente todo lo que se propone será más factible si está acompañado de medidas que dependen más directamente de las autoridades educativas y que tienen que ver con la provisión de mayores y mejores recursos.
Se refiere a políticas que sir van para mejorar la capacitación de las personas que desempeñan su trabajo en estas escuelas; que procuren más aproximación física y psicológica hacia ellas por par te de los superiores y también, más recursos, en forma de personas, de tiempo y de acciones decididas, para compensar las desigualdades.
4.2.1. CÓMO ARTICULAR LA COLABORACIÓN
Transitar por el largo itinerario de la colaboración supone recorrer diversas fases, de entre las cuales, crear redes interinstitucionales constituye la última de sus etapas.
Iniciarse en el camino de la colaboración requiere de pautas para guiar las acciones.
La herramienta que aquí se presenta: Continuo para el análisis y la mejora de la colaboración entre escuelas pretende ser un instrumento de referencia, para que, a partir de él, los equipos de enseñantes o las comunidades educativas que tengan interés, puedan organizar y orientar sus acciones conducentes al desarrollo y la mejora de la colaboración.
-         COLABORACION +
5. Redes institucionales
4. Proyectos comunes
3. Compartir recursos
2. Denunciar y reivindicar
1. Conocimiento recíproco
Consta de cinco escalones o grados.
Cada uno de ellos describe un propósito, desde el más simple y menos ambicioso: Posibilitar, fomentar y aumentar el conocimiento recíproco, al más complejo y deseable: establecer redes interinstitucionales. En cada escalón se presentan algunos ejemplos de acciones concretas, que pueden servir de pauta para orientar y guiar el paso de un grado al otro.
El instrumento quiere sugerir la idea de que para alcanzar los grados superiores conviene que se ejerciten antes las acciones que comportan los escalones inferiores. Y que, por otra parte, las actuaciones propias de los escalones superiores, frecuentemente engloban a las de los precedentes. También puede ser útil para guiar, ordenadamente, un proceso de evaluación formativa interna y para diseñar acciones de mejora.
Tal como se ha hecho con los instrumentos que se han ido presentando, se recomienda que esta herramienta sea adaptada, completada, modificada y, en suma, mejorada, por quienes la usen, con el fin de hacerla más útil en cada contexto escolar e institucional.
GRADO 1. POSIBILITAR, FOMENTAR Y AUMENTAR EL CONOCIMIENTO RECÍPROCO
Acciones posibles:
       Intercambiar informaciones entre escuelas, aprovechando las coincidencias con otros colegas durante el desarrollo de actividades conjuntas de capacitación y actualización de docentes y de directores.
       Desarrollar contactos formales e informales fuera de la escuela: aprovechando reuniones de zona entre directivos o entre docentes; aprovechando encuentros con motivo de acontecimientos, celebraciones y actos sociales, en general.
       Invitar a otras escuelas para que sus profesores puedan estar presentes en la nuestra, con la finalidad de observar y conocer determinadas actividades y prácticas. Visitar a los colegas de otros establecimientos escolares con idéntica finalidad.
       Promover e incrementar la difusión y el traspaso de informaciones que suelen dar lugar a contactos personales posteriores con colegas que trabajan en otras escuelas. Por ejemplo: noticias del colectivo profesional (con relación a la carrera docente, con novedades legislativas, etcétera); novedades relativas a los planes y programas de estudios curriculares; informaciones referidas a la zona escolar; informaciones relacionadas con problemáticas escolares, propias del municipio o con un sector específico de profesionales (profesorado especialista en un área con- creta, directivos, etcétera).
       Esporádicamente y más adelante de manera más sistemática, se puede aumentar también el conocimiento recíproco, intercambiando experiencias organizativas, didácticas o de orientación escolar, personal o profesional. Puede llevarse a cabo a partir de un plan de trabajo establecido en común; también mediante encuentros, jornadas, cursos de verano, o aprovechando los dispositivos de capacitación y actualización disponibles en la zona.
Este primer paso incluye también las acciones que la escuela lleva a cabo con el fin de darse a conocer más y mejor, que se comentaron antes.
GRADO 2. DENUNCIAR    SITUACIONES ESCOLARES INJUSTAS Y REIVINDICAR MEJORAS Y EL CUMPLIMIENTO DE LAS LEYES
Un paso muy importante para agrupar docentes y escuelas consiste en unirse para garantizar el cumplimiento justo de las normativas que afectan a la educación escolar, especialmente las que regulan la admisión y matrícula de alumnos en las instituciones que atienden los niveles educativos obligatorios. Convendrá velar por que ambos procesos se desarrollen de manera que no se discrimine a algunas escuelas, asignándoles el alumnado más problemático en beneficio de otras más favorecidas en el reparto. Se trata, en suma, de que se respeten los principios constitucionales de equidad y de justicia.
Las acciones conducentes a reivindicar razonablemente mejoras en las ofertas de capacitación y unos recursos suficientes para desarrollarlas en escuelas y en zonas escolares, son también útiles para promover procesos de colaboración entre instituciones.
Igualmente, ayudará a la misma finalidad, la juiciosa pero decidida presión a las autoridades educativas, para que desarrollen políticas que hagan posible:
       La puesta en marcha y la aplicación de sistemas de evaluación adecuados, internos y externos, para que cada escuela sea valorada según sus circunstancias particulares: posibilidades, condiciones, restricciones, y recursos reales.
       La intervención decidida y comprometida de la autoridad educativa en casos extremos de escuelas en las que no se respeten los derechos constitucionales de los estudiantes, o de los docentes.
       Proporcionar recursos extraordinarios a las escuelas que acogen poblaciones escolares en situaciones difíciles, que ayuden a compensar las desigualdades en las zonas.

GRADO 3. COMPARTIR RECURSOS
Este tercer paso en el camino de la colaboración no sugiere ni plantea la idea de desarrollar tareas de suplencia. Es decir, no se trata de cubrir, basándose en sobre esfuerzos personales, las tareas que son responsabilidad de los poderes públicos, ni tampoco las prestaciones que éstos deben proporcionar a las escuelas, en forma de recursos.
Se refiere a que, sin dejar de reivindicar lo que creemos que es justo, se puede profundizar en la colaboración, compartiendo, intercambiando o usando de manera rotativa, recursos del tipo:
 Docentes de apoyo, especialistas en áreas como Educación Física, Educación Especial, Lengua Extranjera, Educación Musical, etcétera.
 Profesionales especialistas: pedagogo, psicólogo, administrador, asesores en actividades de capacitación y actualización, trabajo social, etcétera.
 Material de uso didáctico (bibliográfico, audiovisual, de laboratorio, etcétera). • Espacios (gimnasio, sala de actos, áreas de usos múltiples, biblioteca, etcétera). • Servicios internos (tienda escolar, secretaría, transporte, etcétera).
 Servicios externos de apoyo (psicopedagógicos, de carácter social, de ámbito municipal, etcétera).
GRADO 4. PARTICIPAR EN PROYECTOS COMUNES
En este nivel de colaboración encontraríamos acciones como las siguientes:
 Desarrollo de tareas conjuntas de planificación, ejecución y evaluación del currículum, entre varias escuelas de la zona.
 Constitución y/o revitalización de Consejos Técnicos de Zona.
 Elaboración y desarrollo de proyectos y planes comunes no curriculares, por ejemplo:
- Plan para la difusión de una mejor imagen de la escuela pública en el municipio.
- Campañas para potenciar determinados valores (respeto y conservación del entorno: acopio selectivo de papel, baterías, etcétera).
- Representaciones artísticas.
- Coordinación entre instituciones escolares que reciben alumnos de niveles diferentes, con el fin de favorecer el paso de alumnos de una institución a otra, etcétera
- Desarrollo conjunto de acciones formativas de capacitación y actualización: seminarios, grupos de trabajo, proyectos de investigación en la acción, etcétera.
- Intercambios de estudiantes, viajes de estudio, etcétera.
GRADO 5. ESTABLECER REDES INTERINSTITUCIONALES
Constituir agrupaciones, consorcios y, en fin, redes de escuelas y también de escuelas, junto con otros establecimientos e instituciones de carácter social o cultural, tiene como finalidad principal disponer de un dispositivo estructurado y estable, que permita sistematizar, instaurar, formalizar, evaluar y mejorar, las acciones señaladas en los escalones anteriores.
Los establecimientos escolares, constituidos y asociados en grupos de colaboración, podrán, además, conseguir el reconocimiento de los poderes públicos, ser protagonistas de la interlocución con estos poderes y también, constituirse en grupos de presión.
Se refiere a redes interinstitucionales que sirvan como vehículos para la interacción, como instrumentos para encontrar soluciones a problemas que muchas veces son comunes o similares y, en fin, como instrumentos para la expresión de unos principios ideológicos. Estas instituciones agrupadas deberían disponer de una instancia que desempeñase las tareas de coordinación, aunque, coherentes con los principios de colaboración que se plantean, resulta también pertinente proponer un liderazgo rotativo entre cada institución miembro de la red.
Un primer paso para conocer los beneficios de las redes de colaboración entre instituciones que comparten la idea de la transformación, es aprovechar mejor las que ya existen o los embriones de redes locales que ya estén en funcionamiento.
Más adelante, convendrá descubrir cómo se organizan y las posibilidades que ofrecen las redes supraregionales y supraestatales y, también, analizar las utilidades que ofrecen las redes virtuales y las experiencias de colaboración, mediante los apoyos de las nuevas tecnologías de la información

4.3 EL CASO DE LAS ESCUELAS INCOMPLETAS DE ÁMBITO RURAL
Conocer el contexto y desarrollar la colaboración interinstitucional se convierte en una necesidad, especialmente para los docentes y directivos de escuelas de organización incompleta del ámbito rural y, todavía más, en las escuelas unitarias.
Estas instituciones poseen unas características que vienen marcadas notablemente por el medio: municipios pequeños, economía centrada en el sector primario fundamentalmente, cierta lejanía de los núcleos industriales y comerciales y, en ocasiones, lejanía también respecto a las vías de comunicación principales. Normalmente, son el único establecimiento escolar del cantón.
Al ser atendidas por un reducido grupo de docentes y, en algunos casos, por una sola persona, ésta debe desempeñar, a la vez, funciones docentes y las tareas de dirección del establecimiento. En ocasiones, muchas de estas últimas tareas son idénticas a las que deben desarrollarse en una escuela urbana de gran tamaño.
4.3.1. LA PROBLEMÁTICA
A pesar de la probada dedicación de los profesionales que trabajan en las escuelas de organización incompleta del medio rural y de los resultados que suelen obtener, dada la dificultad de su trabajo, los análisis sobre el funcionamiento de estas instituciones o de la vida escolar que se desarrolla en torno a ellas, han estado asociados a menudo a juicios peyorativos o a manifestaciones quejosas y reivindicativas, casi siempre cargadas de razón, pero que contribuyen poco al progreso y a la mejora.
Estos análisis no tendrían por qué enfatizar solamente en las valoraciones negativas o insatisfactorias. Convendría destacar también cómo, en muchas ocasiones, se puede encontrar en estas escuelas, el marco ideal para dar las mejores respuestas a las necesidades de los estudiantes y para encontrar la satisfacción, el equilibrio personal o el desarrollo profesional, de sus docentes.
No obstante, si se centra la atención en los aspectos menos satisfactorios o problemáticos, es fácil ver que los factores que caracterizan a estas escuelas tienen que ver fundamentalmente con tres elementos:
PROBLEMÁTICA ESCUELAS RURALES
-         Influencia contexto físico y social
-         Diversidad
-         Precariedad
Veamos detenidamente cada uno de estos factores:
CON RELACIÓN AL CONTEXTO
La soledad y el posible aislamiento de los directivos y docentes que trabajan en las escuelas incompletas del ámbito rural, pueden dar lugar a una falta de patrones profesionales de referencia, suficientes para evaluar su propio trabajo. Esta situación hace más difícil la posibilidad de analizar la tarea profesional con la ayuda de otros colegas, con el fin de buscar mejores modelos de actuación organizativa, didáctica y orientadora.
Por otra parte, es notorio, o al menos así se sigue afirmando contínuamente en los encuentros y jornadas del colectivo docente que trabaja en estas escuelas, que la presión social que sufren los profesores puede ser muy alta. Así, la ideología, los valores y las normas predominantes en la localidad, su cultura, en suma, suelen ejercer sobre ellos unos efectos, en ocasiones incómodos, que pueden influir en su conducta docente y en su vida personal.
CON RELACIÓN A LA DIVERSIDAD
La naturaleza de los requerimientos que reciben las escuelas incompletas del entorno social, las expectativas de los padres y madres de los estudiantes y también de las autoridades educativas estatales y locales, suelen ser diferentes de lo que se demanda y espera de otras escuelas de características más comunes (estructura completa, carácter urbano o estabilidad del equipo docente, por ejemplo). Los docentes y personal directivo de estas escuelas deben, pues, buscar respuestas creativas, en ocasiones bien diferentes a las convencionales, con el fin de satisfacer aquellas necesidades y expectativas.
Además, la diversidad de edades de los estudiantes agrupados en una misma aula y las diferencias individuales, en ocasiones muy grandes, en cuanto a ritmos de aprendizaje, maduración o capacidad de atención, reclaman de la variedad y diversificación constantes, en las prácticas profesionales docentes y directivas.
CON RELACIÓN A LA PRECARIEDAD
Aunque son bien evidentes los esfuerzos que algunas de las autoridades educativas centrales, estatales y locales realizan, con el fin de aportar mayores recursos, este colectivo de escuelas arrastra todavía carencias antiguas importantes. Sin embargo, se cree que los déficits de recursos materiales o de apoyos no son más importantes que otros de naturaleza diferente.
Se refiere al hecho de que los docentes, en algunos casos, poseen una formación inicial y permanente insuficiente o poco adecuada, con relación al medio en el que trabajan y que esta situación coadyuva a la precariedad que se comenta.
Además, las modalidades de capacitación docente más eficaces como por ejemplo la formación dentro de la escuela, asistida por asesores es difícil que lleguen a estos colectivos, dada su situación geográfica y los criterios económicos que suelen presidir los planes de capacitación de los profesores.
Finalmente, la falta de tiempo disponible de las personas que desempeñan tareas directivas simultáneamente a las docentes, supone también otro déficit muy importante.
4.3.2. ALGUNAS CONSECUENCIAS PARA LOS DIRECTIVOS ESCOLARES
Los profesionales de las escuelas incompletas del ámbito rural trabajan, pues, en lugares que son de ocupación y desempeño a menudo incómodos y en los que resulta muy difícil constituir equipos docentes estables y arraigados a la zona.
La movilidad de los profesores y los cambios suelen ser frecuentes. La elaboración y desarrollo de planes y proyectos que tengan continuidad y permanencia resultan, en consecuencia, también más difíciles que en escuelas de otra tipología. El trabajo profesional, en suma, es una tarea complicada.
Como consecuencia, parece un ejercicio recomendable para los directivos de estas escuelas tratar de conseguir los cuatro propósitos siguientes:
 Mejorar los hábitos de trabajo personal, dirigirse mejor a sí mismo.
Organizar la tarea diaria y semanal de manera más rigurosa, saber priorizar, en función de los objetivos generales de la escuela, manejar agendas y preocuparse por seguir una disciplina de trabajo, ayudará de manera relevante a conseguirlo.
 Construir y consolidar acuerdos de orden organizativo y didáctico, que constituyan las directrices institucionales de la escuela (PEI, Proyecto Curricular de Centro, etcétera). Se ayudará de esta manera a orientar las prácticas profesionales de cada docente, de manera coordinada y uniforme y a que las personas nuevas dispongan de pautas comunes de referencia, que ayuden a disminuir las consecuencias negativas de los cambios frecuentes en el equipo docente.
 Tratar de ampliar el ámbito escolar, extendiéndolo al social y comunitario, con el fin de encontrar y ofrecer colaboración y mayores recursos.
Conseguir este propósito requeriría de una actitud favorable a desarrollar actuaciones como:
- Participar directa o indirectamente, en proyectos de acción social y comunitaria, promovidos por instancias locales externas a la escuela.
- Ofrecer servicios y prestaciones a la comunidad local (relativos a la formación ciudadana, cesiones de uso de espacios y dependencias escolares, etcétera).
- Participar en la vida cultural del municipio o comunidad (colaborando en el diseño y puesta en marcha de proyectos de desarrollo social y cultural).
• Intentar progresar en el itinerario de la colaboración, con el propósito de llegar a constituir redes de apoyo interinstitucionales.
El logro de esta intención implicaría la promoción y el desarrollo de las prácticas profesionales centradas en la colaboración, que suponen recorrer los pasos o etapas comentadas antes. En este caso, la creación y desarrollo de redes interinstitucionales, consejos técnicos de zona y las reuniones regionales, respetando la identidad de cada escuela, podrían constituir respuestas colectivas de mayor poder y eficacia, para gestionar la diversidad y la precariedad.
Estos dispositivos de coordinación que se designan mediante diversas denominaciones, según las zonas geográficas (ZER: Zona Escolar Rural, por ejemplo), surgen inicialmente, a menudo, por intereses muy utilitarios: aprovechar recursos de manera compartida, por ejemplo.
En otros casos, se constituyen después del desarrollo exitoso de actividades lúdicas y recreativas, en las que participan conjuntamente dos o más escuelas: visitas recíprocas, excursiones de alumnos o actividades deportivas y culturales.
Suelen ser los primeros pasos que preceden a otras formas de colaborar, que consisten en intercambiar fichas de trabajo, materiales didácticos o herramientas de uso puramente administrativo, que alguna de las partes conoce y maneja satisfactoriamente y que la otra trata de aprovechar, para utilizarla en su contexto.
A partir de esas acciones, que tienen que ver con las primeras etapas de la escalera de la colaboración, presentada antes, puede llegarse a desarrollar en común celebraciones, revistas escolares, intercambio de experiencias o proyectos de innovación en los que se implican directores y docentes de escuelas distintas y a establecer, finalmente, redes estables de colaboración.
EL PERSONAL DE LAS ESCUELAS RURALES INCOMPLETAS DEBERÍA:
       Tratar de ampliar el Mejorar los hábitos de trabajo personal, y autodirección
       Construir y consolidar acuerdos de orden organizativo y didáctico
       Tratar de ampliar el ámbito escolar, extendiéndolo al social y comunitario
       Progresar en la colaboración
       Redes de apoyo institucional
       Encontrar y ofrecer colaboración
       Disponer de mayores recursos
ALGUNAS PRECAUCIONES
Aunque la finalidad fundamental del intento de agruparse consiste en tratar de encontrar soluciones organizativas colectivas, junto con otras escuelas de pequeño tamaño, conviene mantener siempre presentes la identidad y características de cada escuela.
El desarrollo de las experiencias no debería efectuarse por imitación o traslación directa de modelos, o ejemplos tomados de escuelas de tipología distinta.
Cada institución tiene derecho a ser y a manifestarse diferente a las demás y conviene que fije sus propios caminos, en función de sus características y contextos particulares.
La trayectoria de muchas escuelas incompletas del ámbito rural, enseña la importancia de considerar y aprovechar el contexto en el que se encuentran, para alcanzar sus finalidades educativas. Conviene, sin embargo, adoptar alguna prevención: el entorno marca la pauta, sin duda, pero un excesivo énfasis en la contemplación de lo particular y local puede hacer incurrir en lo que a veces, en conversaciones informales, se llama coloquial y peyorativamente ruralización o aldeanización de las propuestas educativas, o del currículo en particular.
Resulta fundamental también tener cuidado respecto a cómo agruparse con otras escuelas. La decisión debe ser el resultado del consenso del colectivo docente de cada una de ellas, dispuesto a formar parte de otra organización mayor, consciente de que cada grupo habrá de ceder un poco de sí mismo y preparado para aceptar que en cada institución se pasará a ser un poco menos escuela para ser un poco más ERA. Esta idea es simple, pero no es fácil llevarla a la práctica, si se considera la tendencia razonable de preocuparse más por la escuela propia y menos por la escuela vecina, con la que se quiere compartir un proyecto común.
En las escuelas que tienen experiencia en estas prácticas organizativas se suele manifestar que la constitución de los grupos o redes de escuelas debería responder a una idea que saliese de los propios centros. Se manifiesta también que los poderes públicos deberían ayudar y facilitar el proceso, pero que no deberían forzar ni obligar a constituir agrupamientos de este género. Es preferible, pues, que emerja como una necesidad sentida.
Las distancias y los horarios son, como puede suponerse, dos limitaciones principales a la colaboración en zonas de ámbito rural. Para interaccionar, para construir propuestas en común, en suma: para trabajar en equipo, hay que desplazarse. Eso comporta un consumo de tiempo y de dinero de los que no siempre puede disponerse, por no citar además, algunos riesgos y peligros de los viajes, especialmente en algunas épocas del año.
Los medios audiovisuales e informáticos pueden ser herramientas de utilidad a las que se puede acceder y utilizar como instrumentos facilitadores. También puede servir de gran auxilio la acción decidida y eficaz de los servicios de asesoría pedagógica, o de los servicios psicopedagógicos de apoyo externo, para desarrollar ayudas en forma de asesoramiento y formación, en tanto que son instancias que pueden favorecer la comunicación y los contactos interinstitucionales.
Finalmente, conviene considerar que incorporarse a una red de colaboración del tipo ERA requiere, por una parte, de una formación específica mínima común de los docentes y directivos que se van a implicar en la idea; y, no olvidar tampoco, que esa incorporación supone renunciar a una cierta independencia de acción, propia de quien está habituado al trabajo en solitario, ya que deberá someterse a un cierto control profesional de otros colegas y acostumbrarse a aceptar acuerdos con los que se deberá ser solidario.
LA PROBLEMÁTICA PARTICULAR DE LAS ESCUELAS RURALES:
• Contexto.
• Diversidad.
• Precariedad.
RESUMEN
Cualquier tipo de organización, entre ellas las instituciones educativas, debe conocer el medio en el que se desarrollan. Se puede afirmar que el entorno condiciona, afecta y se integra en el funcionamiento de la institución.
Conocer, por tanto, el entorno (medio físico, instituciones y organismos locales, industrias y servicios, instituciones educativas,...) puede servirnos para elaborar propuestas educativas adecuadas. Para facilitar ese trabajo, muchas escuelas elaboran un fichero propio, en el que se encuentra toda esa información, en caso de necesidad.
Pero al mismo tiempo que se conoce, se debe realizar el acto contrario, darse a conocer. Principalmente por tres motivos: para eliminar posibles prejuicios o suposiciones falsas de nuestra actividad, porque la sociedad tiene derecho a conocernos y, para ganarse la confianza de los miembros de la comunidad escolar.
Un tercer aspecto importante para mejorar la actividad educativa consiste en mantener estables relaciones interinstitucionales que permitan, mediante la colaboración, un intercambio de conocimientos. Como ejemplo de todos los aspectos tratados en el tema, se plantea centrarse en una escuela rural, con unas características y problemáticas específicas.
Síntesis
Durante el desarrollo del tema el participante habrá aprendido que:
 La función directiva en las escuelas es necesaria debido a la complejidad de las propias instituciones.
 El equipo directivo o el director, deben poseer la formación y actitudes necesarias para llevar a cabo esas tareas.
 La existencia de una función directiva no tiene por qué conllevar jerarquización o autoritarismo. Puede practicarse desde la participación y la democracia.
 Dirigir consiste en influir sobre la conducta de los miembros de la comunidad educativa, para que realicen determinadas acciones. Estas acciones son los objetivos que se han fijado en común.
• Existen diversas fuentes de poder para ejercer la función directiva: de experto, de oportunidad, de posición, personal y de relación. Las dos primeras son las más adecuadas.
 Las tareas que llevan a cabo los directores pueden ser personales, interpersonales, de información y comunicación, de organización, de gestión de recursos, de innovación y de contingencia.
• El modelo democrático tiene algunas limitaciones. Aún así, sigue siendo el más adecuado para la institución escolar.
   Hay que fomentar la participación familiar en los centros escolares, estableciendo desde un principio, las actividades y los límites.
 La forma más adecuada de integrar en el centro a los docentes nuevos, es mediante la implantación de un plan de atención e incorporación que permita a la persona dos cosas: conocer y ser conocida.
 Promover un cambio supone un intento deliberado y planificado de mejorar, teniendo como referencia las necesidades de los estudiantes.
•  La innovación es el efecto exitoso de la aplicación de los cambios planificados.
 El director debe tratar de disminuir las posibles resistencias a los cambios que pueden producirse en el centro escolar, siempre de una forma democrática.
 El centro escolar debe conocer el medio en el que se encuentra, darse a conocer a la comunidad y crear relaciones interinstitucionales, con la finalidad de mejorar su tarea educativa.
 La problemática de las escuelas rurales puede diferir de la de otros centros, a causa del contexto, la diversidad y la precariedad.