Las escuelas son organizaciones que están
constituidas por cinco componentes fundamentales:
• Objetivos.
• Recursos.
• Estructura.
• Tecnología.
• Cultura institucional.
Cada una está inmersa en un medio físico,
cultural y sociocomunitario idiosincrásico. Se está hablando del entorno, del
contexto, de, si se quiere, un sexto componente que, como veíamos en el segundo
capítulo, repercute en los cinco anteriores e interacciona con ellos.
ENTORNO
Objetivos Recursos Tecnología
Estructura Cultura institucional
El hecho de que la escuela esté ubicada en
una zona rural o urbana, o que los organismos públicos municipales apoyen o no
a la institución ¿no son factores de contexto de gran influencia?
Las organizaciones, como ya se sabe, deben
estar atentas a las evoluciones de su entorno y ser sensibles a sus
necesidades. De hecho, una manera de evaluarlas consiste en comprobar hasta qué
punto dan respuesta adecuada a las demandas que les formula su contexto
inmediato.
Estas evidencias indican con claridad que,
para que la organización y el funcionamiento de las escuelas sean más
pertinentes, los docentes y directores que trabajan en ellas deberían conocer
adecuadamente el medio en el que están insertas y ser capaces de establecer
relaciones con él, con un propósito de apertura y de colaboración.
La escuela es un sistema abierto, permeable
y dependiente, que desarrolla y cumple sus funciones, condicionado por la
interacción de los elementos internos y los del entorno.
4.1 CONOCER, SER
CONOCIDOS E INTEGRARSE EN EL MEDIO
4.1.1. ¿Qué es lo que hay que conocer y para
qué?
Conocer a los alumnos y a los padres y
madres de éstos constituye un propósito ineludible, si se desea desarrollar una
acción educativa adecuada. Pero además de éstos, existen algunas instituciones,
personas, etc. que también es necesario conocer.
EL CONTEXTO
Resulta una práctica conveniente promover
actuaciones para conocer el contexto en el que la escuela está inmersa.
Ese conocimiento ayudará a elaborar
propuestas educativas más pertinentes y satisfactorias.
¿QUÉ SERÍA CONVENIENTE CONOCER? ¿CON QUÉ FINALIDAD?
EL MEDIO FÍSICO DE
LA ESCUELA
•
Aprovechamiento
didáctico con relación al currículum.
•
Desarrollo
de programas de orientación profesional.
•
Obtención
de recursos.
•
Realización
de actividades extraescolares.
•
Etcétera.
INSTITUCIONES Y ORGANISMOS LOCALES PÚBLICOS
(ALCALDÍAS, SERVICIOS REGIONALES, CENTROS DE MAESTROS, CENTROS DE SALUD,
CULTURA, ETCÉTERA).
• Colaboración
interinstitucional.
• Obtención
de recursos.
• Prestación
y recepción de servicios.
• Capacitación
y actualización de docentes.
• Etcétera.
GRUPOS DE ASISTENCIA SOCIAL Y COMUNITARIA
(CULTURALES, DEPORTIVOS, ETCÉTERA).
•
Participación
en programas conjuntos.
•
Compartir
recursos.
•
Prestación
de servicios.
•
Realización
de actividades extraescolares.
• Etcétera.
INSTITUCIONES COMERCIALES, INDUSTRIALES Y
EMPRESARIALES. PRODUCCIONES AGRÍCOLAS Y GANADERAS.
•
Establecimiento
de acuerdos y convenios.
•
Desarrollo
de visitas y de prácticas para alumnos y docentes.
•
Apoyo a
programas de orientación profesional.
•
Etcétera.
OTRAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS Y ESCOLARES.
•
Favorecer
la transición de alumnos de un establecimiento escolar a otro.
•
Compartir
recursos.
•
Intercambiar
experiencias.
•
Establecer
redes de colaboración.
•
Etcétera.
Las escuelas que han desarrollado procesos
gestores avanzados, además de interaccionar adecuadamente con su entorno,
suelen documentar las informaciones de ese entorno que les resultan útiles, con
el fin de organizar y desarrollar mejor su tarea educativa.
Así, elaboran inventarios o directorios, a
la manera de guías ordenadas en las que se suelen relacionar personas e
instituciones y entidades.
PERSONAS
En el directorio correspondiente indican y
detallan diversos datos de ellas: profesión, cargo, dirección postal y
electrónica, teléfono, ámbito en el que puede colaborar con la escuela
(sanitario, artístico, deportivo, administrativo, artesanal, etcétera), su
disponibilidad para colaborar con la escuela, etcétera.
INSTITUCIONES Y
ENTIDADES
Con las que conviene mantener relaciones de
colaboración. Suelen ser:
• Educativas (otras escuelas, centros de
maestros, instituciones formadoras de docentes, etcétera
• Culturales (museos, entidades artísticas,
deportivas, etcétera).
• De carácter participativo y de promoción
de la acción social (consejos de participación social, asociaciones de padres y
madres de familia, etcétera).
• Sanitarias (centros de salud, hospitales,
Cruz Roja, etcétera).
• Industriales, comerciales y de servicios
(postales, informáticos, proveedores de material escolar, etcétera).
• De la Administración Educativa
(direcciones, departamentos, servicios regionales, etcétera).
• De otras áreas de la Administración
Pública (alcaldías, diputaciones, etcétera).
• Asociaciones profesionales (colegios
profesionales, sindicatos, etcétera).
CAPACIDADES
HUMANAS
•
Educativas
•
Asociaciones
profesionales
•
Promotoras
de la acción social
•
Administración
Pública
•
Culturales
•
Administración
Educativa
•
Sanitarias
•
Servicios
4.1.2. LA ESCUELA
DEBE SER CONOCIDA POR LA COMUNIDAD
Conocer el medio es el primer requisito para
adaptarse a él o para intentar transformarlo, desde planteamientos más críticos
e innovadores, con el fin de que sirva para ayudar a una acción educativa más
justa.
Pero, además del esfuerzo por conocer el
medio que rodea a la institución, otro
propósito debe ser tomado también en cuenta: que la comunidad conozca
adecuadamente y de manera fiel a la escuela.
FICHA DE INSTITUCIONES
•
Empresas
•
Nombre
de la institución
•
Sector
laboral
•
Dirección
postal
•
Teléfono
•
Fax
•
E-mail
•
Persona/s
de contacto
•
Época
idónea
•
Para el
contacto
•
Para la
visita
•
Posibilidades
didácticas
•
Otras
informaciones
EJEMPLO DE FICHA
DE INSTITUCIONES.
Las razones son diversas y de gran
importancia:
• En
primer lugar, es evidente que en algunos establecimientos escolares,
especialmente los públicos, no ha sido frecuente la preocupación por darse a
conocer y por proyectar una imagen externa que sugiriese confianza y solvencia.
Tradicionalmente, ha habido mucho interés por trabajar honestamente, por hacer
las cosas bien dentro de la escuela, pero no tanto por saber explicar lo que se
hace allí dentro a los demás, a quienes no ven a los docentes y directivos
cuando trabajan: a los padres y madres de los alumnos, a la comunidad local o a
los propios servicios de la Administración Educativa. Por diversas razones,
aquel propósito no se ha valorado suficientemente o no se ha considerado
necesario.
•
Por
otra parte, las autoridades educativas, desde sus instancias departamentales
regionales y centrales, no dan a conocer suficientemente las prestaciones de
sus escuelas públicas, o al menos, no siempre suelen promocionarlas ni
potenciarlas adecuadamente, enfatizando en sus bondades.
PARECE,
PUES, FUNDAMENTAL QUE SEAN LAS PROPIAS ESCUELAS QUIENES SE PREOCUPEN POR DARSE
A CONOCER, BÁSICAMENTE POR TRES MOTIVOS:
•
Para
eliminar aquellos prejuicios y estereotipos. Ese logro posibilitará un análisis
más preciso de la institución y del trabajo que se desarrolla en ella y
facilitará que sea evaluada socialmente con mayor rigor y justicia.
•
Para
satisfacer el derecho que tienen los ciudadanos a conocer cómo funciona un
servicio público como es la educación, de la misma manera que tienen derecho a
conocer cómo funcionan los hospitales o los servicios públicos de transporte de
viajeros. Dar a conocer la realidad de una institución con la finalidad de
mejorarla es también, al fin y al cabo, un ejercicio político.
•
Para
ganar la confianza de los miembros de la comunidad escolar (y también para
aumentarla en los mismos directivos y en los docentes, en tanto que miembros de
esa comunidad) y de la comunidad social.
Este tercer motivo se justificaría también
en un marco social en el que estuviesen muy presentes algunas de estas
circunstancias: preocupación de las escuelas por baja matrícula; escasez de
recursos financieros en la institución; o cuando las familias del entorno de la
escuela tuviesen la tendencia de no confiarle la educación de sus hijos porque
eligen a otro centro.
LA ESCUELA DEBE
DARSE A CONOCER POR:
•
Para
eliminar prejuicios y estereotipos
•
Por el
derecho de los usuarios a conocer el funcionamiento
•
Para
aumentar la confianza en la institución escolar y la social
Esta última razón, ganar la confianza de los
miembros de la institución escolar, sería la más pragmática de todas las que se
están comentando y, evidentemente, no la única ni la más importante, aunque las
políticas educativas que promueven determinadas formas de gestión en algunos
países podrían elevarla a la categoría de justificación máxima.
CÓMO DAR A CONOCER
LA ESCUELA
Un equipo directivo innovador que fundamenta
su acción en la gestión participativa puede encontrar múltiples oportunidades
para dar a conocer la escuela, proponiendo iniciativas interesantes y útiles e
involucrando en ellas, además, al alumnado y a sus familias.
Llevar a cabo una estrategia que tenga como
propósito darse a conocer a la comunidad escolar y a la comunidad social, con
el fin de ayudar a que unos y otros comprendan mejor la labor educativa,
supondría desarrollar actuaciones relacionadas con:
• Conocerse
más y mejor. Es decir, diagnosticar y analizar para saber qué imagen tiene de
sí misma la institución educativa y, también, qué imagen tienen de ella los
demás (los padres y madres, en otras escuelas, la comunidad social, las
autoridades educativas, etcétera).
• Conservar
lo que se tiene, si es bueno y aceptado (prácticas educativas satisfactorias,
aspectos de nuestra cultura institucional, logros, etcétera).
• Ofrecer
servicios educativos que tengan un valor superior al de simplemente escolarizar
a los estudiantes (una adecuada acción tutorial, una organización que fomenta
la participación de las familias, un proyecto educativo innovador, etcétera).
• Reforzar
o cambiar la imagen de la escuela, en su caso.
4.2 ESTABLECER RELACIONES DE COLABORACIÓN
INTERINSTITUCIONAL
La colaboración entre escuelas y también con
otras instituciones culturales y sociales, puede ser una respuesta eficaz y
satisfactoria para ayudar a mejorar las respuestas educativas que pide el medio
y a gestionar mejor la complejidad que implican sus requerimientos.
Colaborar consiste en trabajar conjuntamente
con otro u otros, con el propósito compartido de alcanzar un mismo fin. La
acción de colaborar puede desarrollarse entre colectivos distintos: profesores,
alumnos, padres y madres; entre servicios: los servicios administrativos y los
de asistencia técnica de apoyo a las escuelas...; entre centros educativos,
etcétera.
En el caso que aquí se plantea, la
colaboración entre escuelas es un modo de trabajar de dos o más instituciones
escolares, compartiendo recursos, para alcanzar unos propósitos específicos
comunes durante un período de tiempo determinado, que tiene como
características y requisitos principales los siguientes:
•
Es
voluntario.
•
Está
establecido en términos de colaboración, entre iguales, no existe predominio
por parte de uno de los agentes.
•
Está
abierto a la participación de todos los colectivos de la comunidad educativa.
•
Se basa
en la lealtad y en la confianza recíprocas.
• Implica,
por tanto, un determinado planteamiento ideológico inspirado por los valores de
equidad, igualdad entre participantes, ausencia de jerarquías y respeto entre
otros y también, por la voluntad de transformación y de mejora.
• Supone,
a diferencia de la simple cooperación, realizar en común, participativamente y
a través de acuerdos: el diseño de lo que se pretende alcanzar o desarrollar,
la metodología de trabajo y la discusión y evaluación del proceso y de los
resultados.
No resulta nada nuevo constatar que la
colaboración entre escuelas es uno de los factores clave relacionados con la
mejora. Por otra par te, la colaboración se justifica por una razón bien simple
y de sentido común: la acción sinérgica suele ser más efectiva y eficaz que la
acción individual o que la simple adición de acciones individuales.
Mediante la colaboración parece más factible
mejorar las ayudas pedagógicas que se proporcionan a los estudiantes o, si se
prefiere, ofrecer una oferta educativa más completa y una educación más justa.
Pero además, el hecho de colaborar ayudará, de manera más específica a:
• Analizar
entre varias escuelas problemas que son comunes, con mayores y mejores
criterios.
• Contribuir
a mejorar la imagen de la escuela pública, en su caso, dignificándola,
conseguir un reconocimiento y reforzar una identidad.
• Aumentar
el autoconcepto y la autoestima entre profesores y el sentimiento de propiedad
y de pertenencia respecto a la escuela.
• Constituir
agrupaciones, consorcios, colectivos y grupos, con la clara finalidad de
defender los principios de participación, transparencia e innovación y los
valores de respeto, equidad, libertad y justicia, propios de una sociedad
democrática.
• Ejercer
la autocrítica con un afán de mejora y, en su caso, proponer correcciones y
soluciones a las situaciones extremas que lesionan los derechos de los
estudiantes.
•
Encontrar
mejores soluciones, con el fin de atraer a más alumnos y a los mejores
profesores, cuando sea posible. Aunque tal como se comentó anteriormente éste
es un propósito útil pero que estaría bien justificado en determinadas
circunstancias.
•
Responder
a la presión por la competitividad mal entendida, a la que es sometida la
institución educativa en ocasiones, con creatividad y mediante planteamientos
solidarios.
Seguramente todo lo que se propone será más
factible si está acompañado de medidas que dependen más directamente de las
autoridades educativas y que tienen que ver con la provisión de mayores y
mejores recursos.
Se refiere a políticas que sir van para
mejorar la capacitación de las personas que desempeñan su trabajo en estas
escuelas; que procuren más aproximación física y psicológica hacia ellas por
par te de los superiores y también, más recursos, en forma de personas, de
tiempo y de acciones decididas, para compensar las desigualdades.
4.2.1. CÓMO ARTICULAR LA COLABORACIÓN
Transitar por el largo itinerario de la
colaboración supone recorrer diversas fases, de entre las cuales, crear redes
interinstitucionales constituye la última de sus etapas.
Iniciarse en el camino de la colaboración
requiere de pautas para guiar las acciones.
La herramienta que aquí se presenta:
Continuo para el análisis y la mejora de la colaboración entre escuelas
pretende ser un instrumento de referencia, para que, a partir de él, los
equipos de enseñantes o las comunidades educativas que tengan interés, puedan
organizar y orientar sus acciones conducentes al desarrollo y la mejora de la
colaboración.
-
COLABORACION
+
5. Redes institucionales
4. Proyectos comunes
3. Compartir recursos
2. Denunciar y reivindicar
1. Conocimiento recíproco
Consta de cinco escalones o grados.
Cada uno de ellos describe un propósito,
desde el más simple y menos ambicioso: Posibilitar, fomentar y aumentar el
conocimiento recíproco, al más complejo y deseable: establecer redes
interinstitucionales. En cada escalón se presentan algunos ejemplos de acciones
concretas, que pueden servir de pauta para orientar y guiar el paso de un grado
al otro.
El instrumento quiere sugerir la idea de que
para alcanzar los grados superiores conviene que se ejerciten antes las
acciones que comportan los escalones inferiores. Y que, por otra parte, las
actuaciones propias de los escalones superiores, frecuentemente engloban a las
de los precedentes. También puede ser útil para guiar, ordenadamente, un
proceso de evaluación formativa interna y para diseñar acciones de mejora.
Tal como se ha hecho con los instrumentos
que se han ido presentando, se recomienda que esta herramienta sea adaptada,
completada, modificada y, en suma, mejorada, por quienes la usen, con el fin de
hacerla más útil en cada contexto escolar e institucional.
GRADO 1. POSIBILITAR, FOMENTAR Y AUMENTAR EL
CONOCIMIENTO RECÍPROCO
Acciones posibles:
•
Intercambiar
informaciones entre escuelas, aprovechando las coincidencias con otros colegas
durante el desarrollo de actividades conjuntas de capacitación y actualización
de docentes y de directores.
•
Desarrollar
contactos formales e informales fuera de la escuela: aprovechando reuniones de
zona entre directivos o entre docentes; aprovechando encuentros con motivo de
acontecimientos, celebraciones y actos sociales, en general.
•
Invitar
a otras escuelas para que sus profesores puedan estar presentes en la nuestra,
con la finalidad de observar y conocer determinadas actividades y prácticas.
Visitar a los colegas de otros establecimientos escolares con idéntica finalidad.
•
Promover
e incrementar la difusión y el traspaso de informaciones que suelen dar lugar a
contactos personales posteriores con colegas que trabajan en otras escuelas.
Por ejemplo: noticias del colectivo profesional (con relación a la carrera docente,
con novedades legislativas, etcétera); novedades relativas a los planes y
programas de estudios curriculares; informaciones referidas a la zona escolar;
informaciones relacionadas con problemáticas escolares, propias del municipio o
con un sector específico de profesionales (profesorado especialista en un área
con- creta, directivos, etcétera).
•
Esporádicamente
y más adelante de manera más sistemática, se puede aumentar también el
conocimiento recíproco, intercambiando experiencias organizativas, didácticas o
de orientación escolar, personal o profesional. Puede llevarse a cabo a partir
de un plan de trabajo establecido en común; también mediante encuentros,
jornadas, cursos de verano, o aprovechando los dispositivos de capacitación y
actualización disponibles en la zona.
Este primer paso incluye también las
acciones que la escuela lleva a cabo con el fin de darse a conocer más y mejor,
que se comentaron antes.
GRADO 2. DENUNCIAR SITUACIONES ESCOLARES INJUSTAS Y REIVINDICAR MEJORAS Y EL
CUMPLIMIENTO DE LAS LEYES
Un paso muy importante para agrupar docentes
y escuelas consiste en unirse para garantizar el cumplimiento justo de las
normativas que afectan a la educación escolar, especialmente las que regulan la
admisión y matrícula de alumnos en las instituciones que atienden los niveles
educativos obligatorios. Convendrá velar por que ambos procesos se desarrollen
de manera que no se discrimine a algunas escuelas, asignándoles el alumnado más
problemático en beneficio de otras más favorecidas en el reparto. Se trata, en
suma, de que se respeten los principios constitucionales de equidad y de
justicia.
Las acciones conducentes a reivindicar
razonablemente mejoras en las ofertas de capacitación y unos recursos
suficientes para desarrollarlas en escuelas y en zonas escolares, son también
útiles para promover procesos de colaboración entre instituciones.
Igualmente, ayudará a la misma finalidad, la
juiciosa pero decidida presión a las autoridades educativas, para que
desarrollen políticas que hagan posible:
•
La
puesta en marcha y la aplicación de sistemas de evaluación adecuados, internos
y externos, para que cada escuela sea valorada según sus circunstancias
particulares: posibilidades, condiciones, restricciones, y recursos reales.
•
La
intervención decidida y comprometida de la autoridad educativa en casos
extremos de escuelas en las que no se respeten los derechos constitucionales de
los estudiantes, o de los docentes.
•
Proporcionar
recursos extraordinarios a las escuelas que acogen poblaciones escolares en
situaciones difíciles, que ayuden a compensar las desigualdades en las zonas.
GRADO 3. COMPARTIR RECURSOS
Este tercer paso en el camino de la
colaboración no sugiere ni plantea la idea de desarrollar tareas de suplencia.
Es decir, no se trata de cubrir, basándose en sobre esfuerzos personales, las
tareas que son responsabilidad de los poderes públicos, ni tampoco las
prestaciones que éstos deben proporcionar a las escuelas, en forma de recursos.
Se refiere a que, sin dejar de reivindicar
lo que creemos que es justo, se puede profundizar en la colaboración,
compartiendo, intercambiando o usando de manera rotativa, recursos del tipo:
• Docentes
de apoyo, especialistas en áreas como Educación Física, Educación Especial,
Lengua Extranjera, Educación Musical, etcétera.
• Profesionales
especialistas: pedagogo, psicólogo, administrador, asesores en actividades de
capacitación y actualización, trabajo social, etcétera.
• Material
de uso didáctico (bibliográfico, audiovisual, de laboratorio, etcétera). •
Espacios (gimnasio, sala de actos, áreas de usos múltiples, biblioteca,
etcétera). • Servicios internos (tienda escolar, secretaría, transporte,
etcétera).
• Servicios
externos de apoyo (psicopedagógicos, de carácter social, de ámbito municipal,
etcétera).
GRADO 4. PARTICIPAR EN PROYECTOS COMUNES
En este nivel de colaboración encontraríamos
acciones como las siguientes:
• Desarrollo
de tareas conjuntas de planificación, ejecución y evaluación del currículum,
entre varias escuelas de la zona.
• Constitución
y/o revitalización de Consejos Técnicos de Zona.
• Elaboración
y desarrollo de proyectos y planes comunes no curriculares, por ejemplo:
- Plan
para la difusión de una mejor imagen de la escuela pública en el municipio.
- Campañas
para potenciar determinados valores (respeto y conservación del entorno: acopio
selectivo de papel, baterías, etcétera).
- Representaciones
artísticas.
- Coordinación
entre instituciones escolares que reciben alumnos de niveles diferentes, con el
fin de favorecer el paso de alumnos de una institución a otra, etcétera
- Desarrollo
conjunto de acciones formativas de capacitación y actualización: seminarios,
grupos de trabajo, proyectos de investigación en la acción, etcétera.
- Intercambios
de estudiantes, viajes de estudio, etcétera.
GRADO 5. ESTABLECER REDES
INTERINSTITUCIONALES
Constituir agrupaciones, consorcios y, en
fin, redes de escuelas y también de escuelas, junto con otros establecimientos
e instituciones de carácter social o cultural, tiene como finalidad principal
disponer de un dispositivo estructurado y estable, que permita sistematizar,
instaurar, formalizar, evaluar y mejorar, las acciones señaladas en los
escalones anteriores.
Los establecimientos escolares, constituidos
y asociados en grupos de colaboración, podrán, además, conseguir el
reconocimiento de los poderes públicos, ser protagonistas de la interlocución
con estos poderes y también, constituirse en grupos de presión.
Se refiere a redes interinstitucionales que
sirvan como vehículos para la interacción, como instrumentos para encontrar
soluciones a problemas que muchas veces son comunes o similares y, en fin, como
instrumentos para la expresión de unos principios ideológicos. Estas
instituciones agrupadas deberían disponer de una instancia que desempeñase las
tareas de coordinación, aunque, coherentes con los principios de colaboración
que se plantean, resulta también pertinente proponer un liderazgo rotativo
entre cada institución miembro de la red.
Un primer paso para conocer los beneficios
de las redes de colaboración entre instituciones que comparten la idea de la
transformación, es aprovechar mejor las que ya existen o los embriones de redes
locales que ya estén en funcionamiento.
Más adelante, convendrá descubrir cómo se
organizan y las posibilidades que ofrecen las redes supraregionales y
supraestatales y, también, analizar las utilidades que ofrecen las redes
virtuales y las experiencias de colaboración, mediante los apoyos de las nuevas
tecnologías de la información
4.3 EL CASO DE LAS ESCUELAS INCOMPLETAS DE
ÁMBITO RURAL
Conocer el contexto y desarrollar la
colaboración interinstitucional se convierte en una necesidad, especialmente
para los docentes y directivos de escuelas de organización incompleta del
ámbito rural y, todavía más, en las escuelas unitarias.
Estas instituciones poseen unas
características que vienen marcadas notablemente por el medio: municipios
pequeños, economía centrada en el sector primario fundamentalmente, cierta
lejanía de los núcleos industriales y comerciales y, en ocasiones, lejanía
también respecto a las vías de comunicación principales. Normalmente, son el
único establecimiento escolar del cantón.
Al ser atendidas por un reducido grupo de
docentes y, en algunos casos, por una sola persona, ésta debe desempeñar, a la
vez, funciones docentes y las tareas de dirección del establecimiento. En
ocasiones, muchas de estas últimas tareas son idénticas a las que deben
desarrollarse en una escuela urbana de gran tamaño.
4.3.1. LA PROBLEMÁTICA
A pesar de la probada dedicación de los
profesionales que trabajan en las escuelas de organización incompleta del medio
rural y de los resultados que suelen obtener, dada la dificultad de su trabajo,
los análisis sobre el funcionamiento de estas instituciones o de la vida
escolar que se desarrolla en torno a ellas, han estado asociados a menudo a
juicios peyorativos o a manifestaciones quejosas y reivindicativas, casi
siempre cargadas de razón, pero que contribuyen poco al progreso y a la mejora.
Estos análisis no tendrían por qué enfatizar
solamente en las valoraciones negativas o insatisfactorias. Convendría destacar
también cómo, en muchas ocasiones, se puede encontrar en estas escuelas, el
marco ideal para dar las mejores respuestas a las necesidades de los
estudiantes y para encontrar la satisfacción, el equilibrio personal o el
desarrollo profesional, de sus docentes.
No obstante, si se centra la atención en los
aspectos menos satisfactorios o problemáticos, es fácil ver que los factores
que caracterizan a estas escuelas tienen que ver fundamentalmente con tres
elementos:
PROBLEMÁTICA ESCUELAS RURALES
-
Influencia
contexto físico y social
-
Diversidad
-
Precariedad
Veamos detenidamente cada uno de estos
factores:
CON RELACIÓN AL CONTEXTO
La soledad y el posible aislamiento de los
directivos y docentes que trabajan en las escuelas incompletas del ámbito
rural, pueden dar lugar a una falta de patrones profesionales de referencia,
suficientes para evaluar su propio trabajo. Esta situación hace más difícil la
posibilidad de analizar la tarea profesional con la ayuda de otros colegas, con
el fin de buscar mejores modelos de actuación organizativa, didáctica y
orientadora.
Por otra parte, es notorio, o al menos así
se sigue afirmando contínuamente en los encuentros y jornadas del colectivo
docente que trabaja en estas escuelas, que la presión social que sufren los
profesores puede ser muy alta. Así, la ideología, los valores y las normas
predominantes en la localidad, su cultura, en suma, suelen ejercer sobre ellos
unos efectos, en ocasiones incómodos, que pueden influir en su conducta docente
y en su vida personal.
CON RELACIÓN A LA DIVERSIDAD
La naturaleza de los requerimientos que
reciben las escuelas incompletas del entorno social, las expectativas de los
padres y madres de los estudiantes y también de las autoridades educativas
estatales y locales, suelen ser diferentes de lo que se demanda y espera de
otras escuelas de características más comunes (estructura completa, carácter
urbano o estabilidad del equipo docente, por ejemplo). Los docentes y personal
directivo de estas escuelas deben, pues, buscar respuestas creativas, en
ocasiones bien diferentes a las convencionales, con el fin de satisfacer
aquellas necesidades y expectativas.
Además, la diversidad de edades de los
estudiantes agrupados en una misma aula y las diferencias individuales, en
ocasiones muy grandes, en cuanto a ritmos de aprendizaje, maduración o
capacidad de atención, reclaman de la variedad y diversificación constantes, en
las prácticas profesionales docentes y directivas.
CON RELACIÓN A LA PRECARIEDAD
Aunque son bien evidentes los esfuerzos que
algunas de las autoridades educativas centrales, estatales y locales realizan,
con el fin de aportar mayores recursos, este colectivo de escuelas arrastra
todavía carencias antiguas importantes. Sin embargo, se cree que los déficits
de recursos materiales o de apoyos no son más importantes que otros de
naturaleza diferente.
Se refiere al hecho de que los docentes, en
algunos casos, poseen una formación inicial y permanente insuficiente o poco
adecuada, con relación al medio en el que trabajan y que esta situación
coadyuva a la precariedad que se comenta.
Además, las modalidades de capacitación
docente más eficaces como por ejemplo la formación dentro de la escuela,
asistida por asesores es difícil que lleguen a estos colectivos, dada su
situación geográfica y los criterios económicos que suelen presidir los planes
de capacitación de los profesores.
Finalmente, la falta de tiempo disponible de
las personas que desempeñan tareas directivas simultáneamente a las docentes,
supone también otro déficit muy importante.
4.3.2. ALGUNAS CONSECUENCIAS PARA LOS
DIRECTIVOS ESCOLARES
Los profesionales de las escuelas
incompletas del ámbito rural trabajan, pues, en lugares que son de ocupación y
desempeño a menudo incómodos y en los que resulta muy difícil constituir
equipos docentes estables y arraigados a la zona.
La movilidad de los profesores y los cambios
suelen ser frecuentes. La elaboración y desarrollo de planes y proyectos que
tengan continuidad y permanencia resultan, en consecuencia, también más
difíciles que en escuelas de otra tipología. El trabajo profesional, en suma,
es una tarea complicada.
Como consecuencia, parece un ejercicio
recomendable para los directivos de estas escuelas tratar de conseguir los
cuatro propósitos siguientes:
• Mejorar
los hábitos de trabajo personal, dirigirse mejor a sí mismo.
Organizar la tarea diaria y semanal de
manera más rigurosa, saber priorizar, en función de los objetivos generales de
la escuela, manejar agendas y preocuparse por seguir una disciplina de trabajo,
ayudará de manera relevante a conseguirlo.
• Construir
y consolidar acuerdos de orden organizativo y didáctico, que constituyan las
directrices institucionales de la escuela (PEI, Proyecto Curricular de Centro,
etcétera). Se ayudará de esta manera a orientar las prácticas profesionales de
cada docente, de manera coordinada y uniforme y a que las personas nuevas
dispongan de pautas comunes de referencia, que ayuden a disminuir las
consecuencias negativas de los cambios frecuentes en el equipo docente.
• Tratar
de ampliar el ámbito escolar, extendiéndolo al social y comunitario, con el fin
de encontrar y ofrecer colaboración y mayores recursos.
Conseguir este propósito requeriría de una
actitud favorable a desarrollar actuaciones como:
- Participar
directa o indirectamente, en proyectos de acción social y comunitaria,
promovidos por instancias locales externas a la escuela.
- Ofrecer
servicios y prestaciones a la comunidad local (relativos a la formación
ciudadana, cesiones de uso de espacios y dependencias escolares, etcétera).
- Participar
en la vida cultural del municipio o comunidad (colaborando en el diseño y
puesta en marcha de proyectos de desarrollo social y cultural).
• Intentar progresar en el itinerario de la
colaboración, con el propósito de llegar a constituir redes de apoyo
interinstitucionales.
El logro de esta intención implicaría la
promoción y el desarrollo de las prácticas profesionales centradas en la
colaboración, que suponen recorrer los pasos o etapas comentadas antes. En este
caso, la creación y desarrollo de redes interinstitucionales, consejos técnicos
de zona y las reuniones regionales, respetando la identidad de cada escuela,
podrían constituir respuestas colectivas de mayor poder y eficacia, para
gestionar la diversidad y la precariedad.
Estos dispositivos de coordinación que se
designan mediante diversas denominaciones, según las zonas geográficas (ZER:
Zona Escolar Rural, por ejemplo), surgen inicialmente, a menudo, por intereses
muy utilitarios: aprovechar recursos de manera compartida, por ejemplo.
En otros casos, se constituyen después del
desarrollo exitoso de actividades lúdicas y recreativas, en las que participan
conjuntamente dos o más escuelas: visitas recíprocas, excursiones de alumnos o
actividades deportivas y culturales.
Suelen ser los primeros pasos que preceden a
otras formas de colaborar, que consisten en intercambiar fichas de trabajo,
materiales didácticos o herramientas de uso puramente administrativo, que
alguna de las partes conoce y maneja satisfactoriamente y que la otra trata de aprovechar,
para utilizarla en su contexto.
A partir de esas acciones, que tienen que
ver con las primeras etapas de la escalera de la colaboración, presentada
antes, puede llegarse a desarrollar en común celebraciones, revistas escolares,
intercambio de experiencias o proyectos de innovación en los que se implican
directores y docentes de escuelas distintas y a establecer, finalmente, redes
estables de colaboración.
EL PERSONAL DE LAS ESCUELAS RURALES
INCOMPLETAS DEBERÍA:
•
Tratar
de ampliar el Mejorar los hábitos de trabajo personal, y autodirección
•
Construir y consolidar acuerdos de orden organizativo y didáctico
•
Tratar de ampliar el ámbito escolar, extendiéndolo al social y comunitario
•
Progresar en la colaboración
•
Redes de apoyo institucional
•
Encontrar
y ofrecer colaboración
•
Disponer
de mayores recursos
ALGUNAS
PRECAUCIONES
Aunque la finalidad fundamental del intento
de agruparse consiste en tratar de encontrar soluciones organizativas
colectivas, junto con otras escuelas de pequeño tamaño, conviene mantener siempre
presentes la identidad y características de cada escuela.
El desarrollo de las experiencias no debería
efectuarse por imitación o traslación directa de modelos, o ejemplos tomados de
escuelas de tipología distinta.
Cada
institución tiene derecho a ser y a manifestarse diferente a las demás y
conviene que fije sus propios caminos, en función de sus características y
contextos particulares.
La trayectoria de muchas escuelas
incompletas del ámbito rural, enseña la importancia de considerar y aprovechar
el contexto en el que se encuentran, para alcanzar sus finalidades educativas.
Conviene, sin embargo, adoptar alguna prevención: el entorno marca la pauta,
sin duda, pero un excesivo énfasis en la contemplación de lo particular y local
puede hacer incurrir en lo que a veces, en conversaciones informales, se llama
coloquial y peyorativamente ruralización o aldeanización de las propuestas
educativas, o del currículo en particular.
Resulta fundamental también tener cuidado
respecto a cómo agruparse con otras escuelas. La decisión debe ser el resultado
del consenso del colectivo docente de cada una de ellas, dispuesto a formar
parte de otra organización mayor, consciente de que cada grupo habrá de ceder
un poco de sí mismo y preparado para aceptar que en cada institución se pasará
a ser un poco menos escuela para ser un poco más ERA. Esta idea es simple, pero
no es fácil llevarla a la práctica, si se considera la tendencia razonable de
preocuparse más por la escuela propia y menos por la escuela vecina, con la que
se quiere compartir un proyecto común.
En las escuelas que tienen experiencia en
estas prácticas organizativas se suele manifestar que la constitución de los
grupos o redes de escuelas debería responder a una idea que saliese de los propios
centros. Se manifiesta también que los poderes públicos deberían ayudar y
facilitar el proceso, pero que no deberían forzar ni obligar a constituir
agrupamientos de este género. Es preferible, pues, que emerja como una
necesidad sentida.
Las distancias y los horarios son, como
puede suponerse, dos limitaciones principales a la colaboración en zonas de
ámbito rural. Para interaccionar, para construir propuestas en común, en suma:
para trabajar en equipo, hay que desplazarse. Eso comporta un consumo de tiempo
y de dinero de los que no siempre puede disponerse, por no citar además,
algunos riesgos y peligros de los viajes, especialmente en algunas épocas del
año.
Los medios audiovisuales e informáticos
pueden ser herramientas de utilidad a las que se puede acceder y utilizar como
instrumentos facilitadores. También puede servir de gran auxilio la acción
decidida y eficaz de los servicios de asesoría pedagógica, o de los servicios
psicopedagógicos de apoyo externo, para desarrollar ayudas en forma de
asesoramiento y formación, en tanto que son instancias que pueden favorecer la
comunicación y los contactos interinstitucionales.
Finalmente,
conviene considerar que incorporarse a una red de colaboración del tipo ERA
requiere, por una parte, de una formación específica mínima común de los
docentes y directivos que se van a implicar en la idea; y, no olvidar tampoco,
que esa incorporación supone renunciar a una cierta independencia de acción,
propia de quien está habituado al trabajo en solitario, ya que deberá someterse
a un cierto control profesional de otros colegas y acostumbrarse a aceptar
acuerdos con los que se deberá ser solidario.
LA PROBLEMÁTICA PARTICULAR DE LAS ESCUELAS
RURALES:
• Contexto.
• Diversidad.
• Precariedad.
RESUMEN
Cualquier tipo de organización, entre ellas
las instituciones educativas, debe conocer el medio en el que se desarrollan.
Se puede afirmar que el entorno condiciona, afecta y se integra en el
funcionamiento de la institución.
Conocer, por tanto, el entorno (medio
físico, instituciones y organismos locales, industrias y servicios,
instituciones educativas,...) puede servirnos para elaborar propuestas educativas
adecuadas. Para facilitar ese trabajo, muchas escuelas elaboran un fichero
propio, en el que se encuentra toda esa información, en caso de necesidad.
Pero al mismo tiempo que se conoce, se debe
realizar el acto contrario, darse a conocer. Principalmente por tres motivos:
para eliminar posibles prejuicios o suposiciones falsas de nuestra actividad,
porque la sociedad tiene derecho a conocernos y, para ganarse la confianza de
los miembros de la comunidad escolar.
Un tercer aspecto importante para mejorar la
actividad educativa consiste en mantener estables relaciones
interinstitucionales que permitan, mediante la colaboración, un intercambio de
conocimientos. Como ejemplo de todos los aspectos tratados en el tema, se
plantea centrarse en una escuela rural, con unas características y
problemáticas específicas.
Síntesis
Durante el desarrollo del tema el
participante habrá aprendido que:
• La
función directiva en las escuelas es necesaria debido a la complejidad de las
propias instituciones.
• El
equipo directivo o el director, deben poseer la formación y actitudes
necesarias para llevar a cabo esas tareas.
• La
existencia de una función directiva no tiene por qué conllevar jerarquización o
autoritarismo. Puede practicarse desde la participación y la democracia.
• Dirigir
consiste en influir sobre la conducta de los miembros de la comunidad
educativa, para que realicen determinadas acciones. Estas acciones son los
objetivos que se han fijado en común.
• Existen
diversas fuentes de poder para ejercer la función directiva: de experto, de
oportunidad, de posición, personal y de relación. Las dos primeras son las más
adecuadas.
• Las
tareas que llevan a cabo los directores pueden ser personales, interpersonales,
de información y comunicación, de organización, de gestión de recursos, de
innovación y de contingencia.
• El
modelo democrático tiene algunas limitaciones. Aún así, sigue siendo el más
adecuado para la institución escolar.
• Hay que
fomentar la participación familiar en los centros escolares, estableciendo
desde un principio, las actividades y los límites.
• La
forma más adecuada de integrar en el centro a los docentes nuevos, es mediante
la implantación de un plan de atención e incorporación que permita a la persona
dos cosas: conocer y ser conocida.
• Promover
un cambio supone un intento deliberado y planificado de mejorar, teniendo como referencia
las necesidades de los estudiantes.
• La
innovación es el efecto exitoso de la aplicación de los cambios planificados.
• El
director debe tratar de disminuir las posibles resistencias a los cambios que
pueden producirse en el centro escolar, siempre de una forma democrática.
• El
centro escolar debe conocer el medio en el que se encuentra, darse a conocer a
la comunidad y crear relaciones interinstitucionales, con la finalidad de
mejorar su tarea educativa.
• La
problemática de las escuelas rurales puede diferir de la de otros centros, a
causa del contexto, la diversidad y la precariedad.